Tras días, semanas y meses de trabajo, de idear, patronar, trasnochar, coser y un sin fin de cosas más, las creaciones salen a la pasarela.
Es una sensación increíble, indescriptible, aquella sensación de satisfacción que cada minuto que luchas por esto merece la pena y de que estás en tu lugar y empezando el camino en el que siempre has querido estar.
Si por una mera sesión de fotos se me escapan las lágrimas, imaginaos lo que significan estos momentos de nervios, pánico, ultimar detalles, coser, terminar de rematar y vestir para que todo quede perfecto.
El fin de mi blog no es lo que se ve a primera vista, todo esto va mucho más allá, y esto es una muestra de todo lo que pretendo con él, mostrar mi trabajo.
Agradecer una vez más a todas esas personas que en mayor o menor grado me vais ayudando a recorrer este camino, a todos los que han creído y creen en mí.
Por ese "este chico será el que nos quite a todos de trabajar" (@modaeres)
GRACIAS